lunes, 22 de febrero de 2010

paginas de Una Noria en el Camino, Novela del Prof. Víctor Arias




Dos de las Hermanas Mirabal Reyes, asesinadas por el régimen Bárbaro y criminal de Rafael Leonidas Trujillo Molina.


Los días pasaron y las dos familias se buscaron con cariño, y se llevaron como hermano, como padre e hijos.
Al año de impartir clase en el liceo, fui obteniendo nuevas experiencias y adquiriendo nuevas amistades, alumnos de otros centros al enterarse de la adscripción con el liceo de Villa Mella que dirigía Andrés Fortunato Victoriá, vinieron a fortalecer la matrícula y por la atracción que ofrecían figuras como el profesor Jiménez, Prenza y Quiñónez. De la hacienda Estrella, llegaron los hermanos Nancy y Salvador Mejía, Ceferina Rodríguez y Ramón Rodríguez Recio.
Juan Antonio Moreno y Julio Adón laboraban en las escuelas de Batey Reventón y en el Batey Mata Mamón, respectivamente. Ambos estaban en las aulas del Liceo. Entre los alumnos del primer año, que ponían brillo al aula, por su afán de investigación y el anhelo de conocer la verdad científica y filosófica estaban José Miguel de la Rosa, Luis Moreno, el Sastre, Natividad, alía Morena, José Francisco, Daniel, Josefa Mieses, Radames Moreno, Mario Moreno, Joaquín, Mártires, Maritza González, Único Pupito, entre un centenar de brillantes de ambos sexo que recordamos con calor y aprecio. Las hijas de Jiménez eran aplicadas, Mimina impartía como nosotros clase en los cursos de la secundaria. Jiménez estaba en espera de la llegada de su hijo Zeucis que vendría graduado de Teniente de la Aviación de realizar cursos en el Canal de Panamá.
25 de noviembre, la policía de la dictablanda Balaguerista me sacaba del aula del liceo mientras explicaba el valor social y política de las Mártires de ojos de Agua. La noche estaba tan clara como el pensamiento de Minerva, tan transparente como la consciencia de Patria, y la cordura de Teresa. –todos los seres son sabios… decía cuando el Teniente Ureña daba las ordenes de llevarme, de sacarme del aula, los entornos reflejaban soles y estrellas, pero el agente permitió que yo concluyera la expresión filosófica. Los policías observaban el orden que yo mantenía en el aula. Como si hubiesen estados pegados al aula, el aura de un alto poder de espiritualidad que los contagiaba a quedarse escuchándome. La cara de los estudiantes era de confusión, había sido, su altar sagrado, intervenidos por fuerzas policiales, entrar en contradicciones era la lucha de huevo contra la piedra. Se quedaron sin su profesor. El aula adyacente estaba dirigida por Manuel Prenza, y en la otra Ramón Antonio Quiñónez, impartían su clase ordinaria. Ramón Antonio, enterado de lo ocurrido en el aula donde yo impartía mi clase, decidió continuar con el tema que había dejado, sin importarle las consecuencias. Comenzó a desarrollar el tema Represión Policial, conciencia Patriótica de Minerva, vamos a hablar para que nos lleven también, como a Arias y a Prenza. Después de enviar al estudiante Arturo Lantigua a los pasillos para percatarse de los nuevos acontecimientos, y al enterarse que regresarían por él y por Calzado, se marchó acompañado de Francisco de la Cruz, de apodo Frank, estudiante de comunicación social en la Universidad autónoma de Santo Domingo, estuvo observando como otras veces las clases del liceo. Una minoría de estudiante vociferaba en la calle Altagracia el Amen de Mariposas que minutos antes habían grabados. ---“cuando supe que habían caído las tres hermanas/ supe que había muerto la sociedad establecida/ las Mirabal no pueden morir/ hay columnas de mármol que como las mariposas/ y las Mirabal no morirán”…
El grupo de adolescentes llegó jadeando al parque, tuvieron ser invertidos por toros colorados salidos de un corral de piedra llamado Penitenciaría nacional.
Enterada de la prisión, por la solidaridad del director de la escuela primaria, y de Guarionex del Orbe, Elvira, se comunica con su prima Filgia Amparo, y llega al cuartel de policía, a llevarme café y cigarrillo que el sargento Gil Rodríguez se opuso a que me lo pasaran. Tres días después cuando entré al aula fui recibido con vivas y aplausos se diría que había resucitado, recordé al poeta Fray Luis de León habiendo regresado de prisión cinco años después al iniciar sus labores de Maestro: dijo “Como decíamos ayer”. Así lo hice yo… algunos estudiantes pensaron que 24 horas en el cuartel me habían vuelto loco. Como decíamos ayer…” las hermanas Mirabal eran tres rosas, salidas de un manantial y como tal refrescaron con su perfume, los entornos y contornos nacionales, salidas de un manantial de flores de aromáticos pétalos, y estambres que rociaron las aristas del perímetro nacional y los contornos extranjeros. Sentí fuerte escalofrío con los aplausos de Juan Antonio Moreno, la tiranía entró a la puerta del infierno, cuando marchitó las cálices y los pólenes de esas, minerva fundó junto a Tavares Justo el movimiento 14 de junio, que denominaron 1j4. Allá en mi casa, estaba Mario Calvo esperándome para ofrecerme la solidaridad, cuando llegué sonriente y regocijado al verle, el leía en la galería. ¿Cómo está señor Calvo? El respondió que estaba bien. Estoy aquí, le manifesté de inmediato, porque me informaron que deseaba conversar conmigo. Dejé los estudiantes deseosos de plásticas. Elvira nos sirvió café, para fumadores. ¿De qué quería hablarme don Mario? Supimos que estuvo detenido en el cuartel de policía, se detuvo para saludar alumnas del liceo, que tenían deseo de ver el rostro de Elvira mi mujer, y dejaban la Duarte, hacían un viaje más largo. … y estoy por enterarme de el trato que les dieron, esas gentes en los recintos son fieras enjauladas, tienen los colmillos afilados y parecen Vampiros.
En término relativo me trataron bien, pero el sargento Gil, que decía ser amigo de las familia de mi Madre, no permitió que Elvira me llevara al niño que deseé ver… tampoco que me pasara los cigarrillos y una taza de café. Con el profesor Manuel Antonio Prenza fue por igual.
¡Así son ellos!
En el cuartel fue relativamente de respeto, pero en el aula fue de bestias eróticas en celos el deseo de saciarse lo manifestaban en los gestos y las maniobras. Hirieron mi santuario, me violaron en la formalidad de la dulce pasta llamada educación. De la solemnidad del sagrado parto de las ideas. A ellos como a tales les agrada lo mostrenco, lo doloroso, lo dañino, el aborto, el sacrilegio… los jefes envían a los peores, a los bizcos, a los tuertos, los mandan con pinzas y tenazas, tendente a cortar de un solo golpe, el ombligo de la mensajería social.
Estoy confundido con la forma de los profesionales de esta, nuestra generación, porque estando detenido Prenza y usted… los otros siguieron impartiendo clases. ¿Qué tipo de manifestación es esa? ¿Qué hay ahí?
-Para eso amigo… se requiere del conocimiento, es cuestión de clase, comprende usted. Es no enredarse en las patas de las ideas como en la de la yegua de la burguesía que algunos montamos. En muchos casos se quedan en el aula para dar a luz a las ideas, y que no nazcan estas en manos de parturientas… Mario me interrumpió y me hizo saber que era eso lo que el creía que ocurría… fingiendo continuar el proceso los involucionaban. Es verdad uno de los fines de la tiranía es tener lámparas apagadas. Muchas veces debemos apagar algunas para que no alumbren monstruos. El maestro tiene oportunidad de abrir nuevas habitaciones así se encienda la antorcha de la toma consciencia que para eso sirvan la humillaciones a que hemos sido sometidos algunas muertes son semillas vitales que logran como un vivero germinar en gametos de libertad. Y mil veces se rompen los huevos y se encienden nuevas lámparas.
No debo marcharme maestro, sin oír la opinión suya sobre el concepto conciencia… ¿dígame es un objeto o es un sujeto?
Oiga doctor Calvo, hay concepto muy complicados como son muchos órganos complejos en el trato… la conciencia entra en cualquier apartado del saber humano… la sicología define la conciencia como la capacidad de valorizar el momento real, quiero decir el presente, de ahí hay que decir que hay una conciencia individual, otra social o colectiva, una temporal, y la conciencia emotiva o empática… que se acerca a la Ética… de manera que lo bueno, lo malo todo esos puntos de vista y categorizaciones son propia de la o de una conciencia. Algunos la tratan como el estar despierto, alerta, el conocer. Me rasqué la cabeza, pero cuidado si lo estoy confundiendo. Quizá no le es comprendido. La consciencia. Se detuvo y puso de norte a sur el índice en la boca como si fuera a pedir silencio. También debo señalar que este es un de los concepto con mayor enemigos, unos gratuitos, que como en los merengues, lo fusilan, ahorcan los merengues de Tatico Henríquez. Mario abrió los ojos fuera de orbitas no esperaba que yo fuera conocedor de los temas folclóricos, si los fusilan. Con el picadillo hacen un locrio con auyama y longanizas, coditos, con cogollitos de yucas y pipian de pichirrí de garzas fingiendo ser de paloma. Pero sin ambages le diré que conciencia es mucho más que conocer y que comprender, que saber y entender, como algunas escuelas han enseñado a emplearlo. Es la aprehensión de valores y de características categorizadas. Individualizan a un objeto físico, moral, o espiritual. Formar juicios de valores humanos dijo un padre a su hijo—cuando tenemos seguridad de ser dueño, o no podemos asegurar que hay, una conciencia, porque dominamos en su esencia, ese objeto. Lo podemos comprender luego de haberlo descompuesto. Ejerciendo un poder sobre los sujetos u objetos sociales morales, ético, religioso y políticos. Es dominar la naturaleza. Conociéndola. Es conciencia del maestro conocer la naturaleza del educando, la esencia y los intereses lúdicos y biológicos. El señor Calvo sonrió y se movió en el espaldar de la silla como cuando se rasca un cerdo en una jabilla. Dejaron la galería huyendo a una ligera llovizna que se desprendía del cortijo la solana, se instalaron en la sala, por unos minutos porque en una “calladita” aprovechó y se marchó para la clínica que funcionaba en la misma calle José Soriano, en una casa que rentaba al señor Daniel Moreno. Luego nos acostamos cuando la llovizna arreció… los goterones me recordaron las viviendas de Bajabonico y de Altamira, y entre regocijo y penas nos dormimos. Pero aunque no era totalmente cierto creíamos estar en el exilio arrojados a un destierro parecido al de Rodrigo Díaz de Vivar, pero sin Babieca. Alejados de nuestras familias de tíos y de hermanos y de abuelas y de padres, de madrinas y de compadres. De los árboles, de las chorreras de los arroyos y de los ríos, de los olores a sudores del cuerpo del abuelo, alejados de los cerros de las cordilleras. Del ladrido del perro, y del canto del gallo y de cascareo de las gallinas que ponía los huevos que acompañaban el pedazo de víveres o el plato de moro. Alejado del pito del ingenio o de la sirena del viejo muelle. Desperté y cerré la persiana que dejaba pasar brisa humedad y llegaba al catrecito de Kleber. Recordé la cara de Mario cuando encendió el cigarrillo al marcharse que el humo dibujaba autopistas y recovecos. Y dijo que la lluvia era una de las maravillas del universo, la consideró como una manifestación útil de maravilla de la naturaleza. Es de las conciencias mas noble que nos desvuelve cada gota viaja con el velo místico cubriendo el rostro del misterio. Los antiguos, me explicaba, la simbolizaron la materializaron en figuras de aves y comportamientos de adolescentes muchachas, la llamaron las Nereidas hijas de Nereo o Nero. Esposo de Doris padres de cincuenta Nereidas. En tiempo de sequía los antiguos creyentes, la convocaban a los ritmos eróticos, de las cinturas de las hijas… iniciaba la sagrada caía de un éxtasis al parecer era su orgasmo. El espectro de su anhelo caía al reverdecer los sembrados y al refrescar las cosechas. Me quedé dormido nueva vez.
**** Capitulo 9.- *****
En la clínica el señor Calvo no podía dormir, eran la 1 de la madrugada… pensaba en el orgasmo de la Nereidas. El aguacero superó a las horas anteriores, pero la brisa era muy fría. En la casa del vecino Teniente Guzmán las luces se encendieron, se apagaban y se encendían. Despertó Elvira y comenzó a darle el biberón a Kleber. Me senté en la mesa del comedor, escuchaba el concierto de la lluvia, besando la lisa piel del techo arrugado, sentí vergüenza al recordar la cena que era de harina de maíz y habichuela verde con ensalada de repollo y aguacate y no pude invitar al paisano que quizá hambre tenía. Leí unas páginas del imperialismo Negro, y como se había dormido Kleber volví acostarme.
Permanecí creo que hasta las tres despierto, recordando lo que me habían dicho que en la casa del profesor Del Orbe, un contingente de maestros colorados, miembros del movimiento escolar duartiano, de nombre MED, fracción del partido reformista, se había marchado de la casa del referido maestro, por la fuerte oposición que había tenido a que continuaran humillando y vejando a sus compañeros de aula. –no acepto, no acepto, ni atropello, tampoco ultraje, contra los profesores de la escuela o del Liceo. Y si continúa, vayan consiguiéndome el traslado de inmediato. Entre los que estuvieron escuchando las energías endiabladas se hallaban Elías José del Rosal, Prudencio Chinito Martínez, Odalis, estudiante de primer teórico, pero con inquietudes periodísticas, manifestaba en la glorieta del parque:-“pienso que es encomiable la actitud del profesor del Orbe cuando solicita su renuncia del MED. O el traslado si continúan maltratando a su compañeros como fue la prisión de Arias y de Prenza.” El parecer mío señaló Estragildo González, va dirigido a la capacidad de simulación que muchas personas tienen, como pose pantallezca, emplean la máscara de doña María Ramos. Ese es mi parecer. Dijo Raúl González, estudiante universitario. De quién están hablando preguntó Carlixto Almánzar. Tú sabes de quién estamos hablando. No te gaste tanto, no te gaste tanto. Bombardeó Ramón Rojas. ¿Cuál es el nombre del profesor nuevo? Se llama Víctor Arias, respondió Johnny Calzado Sugilio. ¿Cómo es el? Qué te pareció la actitud cuando de regreso al aula dijo “Como decíamos ayer” preguntó Natividad-La Morena- y siguió hablando de las hermanas Mirabal… sin importarle el precio que tuvo que pagar. Es un individuo honesto con muchas disciplinas- aclaró Danilo Moreno. Estudiante universitario. Fíjate que toda frase ajena la entre comilla. Mientras Danilo hablaba Toñita la hija de Otilio, pasaba cerca de la glorieta del parque, se interrumpió para preguntarle, oye Toñita, para dónde iba el profesor Arias. Iba para la María Montés, para el velatorio de un primo suyo, que mató siendo policía, la policía.
¡Cómo! ¡Cómo!.
Así como suena. Dijo la prepúbera.
En la casa 194 de la María Montés, la señora Buenaventura Torres, recibía mis palabras y mi sentir de sobrino adolorido. Yo sufría en mi carne los lamentos de mi tía, quién una vez me albergó como a uno de sus hijos, con el apoyo del mayor a quien velamos en medio de llanto y dolor. Ay hijo mío, ay mi hijo, pedacito de mis entrañas. Por qué me lo mataron, si a nadie le hacía daño. Ay mi alma, mi cielo… y ahora, ay sobrino, se dirigía a mí, y a Martín, hijo de Francisco su hermano. Mataron a Juanito. ¿Dónde está Salomón? ¿Y Papo? Su otro hijo… decía tía Buenaventura entre llantos y queja. ¡Qué dolor! Quitarle la vida a Juanito. ¿Por qué? ¿Por qué dios santo! Miraba a una imagen del corazón de Jesús, ¡dímelo tú Dios! O es que tampoco lo sabes… ¡ya veo… ya entiendo, que ni tú lo sabes! La palabra de mi tía herían mi esencia humana, y la acompañé en los sollozos. Lloré con mi tía la ida de Juanito. Lo mató la democracia de la burguesía, porque no quiso cooperar… en qué no quiso, no permitió qué, el cruce de qué. El olor de rosas y a nardos putrefactos, me hizo retirar del altar. Y fui a parar a la calle Ernesto Gómez y regresé para volver al hogar de la José Soriano de la Victoria. Llegué cargado de energías endemoniadas en mi pecho, como salidas de un pozo de vinagre sudor y sal. Estuve la tarde entera muy excitado. Y fue el doctor Calvo quien me asistió dándome un calmante contra el dolor de cabeza que me dominaba. Esa misma tarde me entero que sería padre de gemelo. La noticia borró los nubarrones que traía del sepelio de la María Montés. Disipó la bruma que me había impregnado el asesinato del primo Juanito.
La información del embarazo aminoró el peso brutal de la arrancada de la familia de Juan Bautista Baúl Torres. Elvira tenía 17 años y yo 24, su dorada piel, como las hojas secas de las margaritas, de cabellos tan negros como noche sin luna, largo como las colas de Nereidas, ojos azabachitos protegidos por copiosas pestañas, los dedos de las manos y de los pies eran gruesos y cortos.

domingo, 21 de febrero de 2010

imagen de los esposos Arias Peña.





ESPOSOS PROF. VITOR ARIAS Y DOÑA ELVIRA PEÑA VARGAS.





CORTESIA DE LOS NIETOS PARA SU TIO Kleber Wladimir VICTOR ARIAS PEÑA Y SU AMADA ESPOSA CLARA RECAREY DE ARIAS, Residente en España.

pags de una noria en el camino...


Elvira no tenía los ojos verdes, eran negros azabachinos ni el cabello rubio, pero en mi ego la alimentaba como Dalia y como Elvira, hasta que aprendí a borrar de su cara el verde de los sueños colegiales. Era mi fantasía de adolescente colegial… pero llegó Elvira de mirada tierna, de ensueños y de anhelos, la de cabellos negros y ojos opalinos. Estaba durmiendo, me acomodé en sus costillas y dormí hasta cuando despertó Kleber, y dijo: mamí, mamí, mamí acentuaba la última silaba, después me dijo en voces aconjadas y desnudas quejas prosopopéyicas, doña Elvira dejó con dificultad de la cama buscó al primogénito que la esperaba sentado en la cunita. Toñita lo escuchó llorar y llegó en segundo y al decirle que eran las tres de la madrugada dijo “Amor con amor se paga”.
De regreso al hogar desde la escuela el teniente Guzmán me detuvo y me dijo: amarraron el toro, lo amarraron. Cómo vecino dije yo con voz de “Maco abobao,” no le entiendo. Mataron al coronel Caamaño. Lo dijo en un tono de mar tranquilo. Mientras yo hervía en mi caldera de hierro colado, viéndole que fue cambiando con ruindad. Como un tránsfuga batracio. Pensé en el “Arte de vivir” de Andreev Morrois, Y en la simulación por la vida de José Ingenieros, la simulación de la locura del mismo autor. Fingir no entra en mi mundo, en los pórticos de mi teatro real, en los escenarios míos.
Y cuándo fue que lo ultimaron pregunté, no le di el gusto de que de mis labios escuchara la palabra matar. Como venía de trabajar llegué a mi casa sin detenerme al regreso del baño encendí el televisor, pero en algunos de los canales hablaron del asunto. La pena que emitía mi corazón no me permitió comer nada, tiré mi cuerpo hecho viejo encima de la cama, puse encima de mi abdomen de padre que tenía que callar el sufrimiento y la pena por la muerte, por el asesinado coronel fiel y leal representante de los humildes y de los pobres de América del caribe, el más noble príncipe de nuestro pueblo, el de final de siglo… Desiderio Arias y Demetrio Rodríguez, a principio de siglo. Las manos del imperio. Bajé la voz las paredes continuaban oyendo… nueva vez en menos de unas horas Juan Ruiz de Alarcón. Cosme Jiménez director del Liceo, con la experiencia de los años, salió temprano de su casa para evitar que tanto Prenza, Quiñónez como nosotros, no fuéramos al centro docente hoy. Y por separado nos lo dijo:- quédense leyendo no vaya hoy. Es mejor que te agarren asando yuca en una balsa apagada, voy a despachar temprano. Te veré luego, me dijo. Jiménez tenía pensamientos liberales. Era superior.
Cuando veía una película llegó Senin y el señor Meláneo Pacheco.
-¡Buenas noches Profesor! Manifestó Hugo Senin de la Rosa. ¿Cómo le va señora? Se inclinó simulando formalidad oriental
-¡Buenas noches! nosotros respondimos.
-¡Profesor! ahí le devuelvo la obra, es lo mejor que he leído.
-¡Toñita tráele café a los señores, por favor!
-¿Supo de la tragedia de Ocoa? Preguntó Hugo al tiempo que pasaba el periódico donde estaba el cadáver retratado. Con un balazo en la frente

Tenia la boca llena de sangre, peritos en cuestiones bélicas, aseguraron que le dispararon mientras Caamaño fumaba… mientras le encendía otro el cigarrillo.
Si le dije, me enteré por el señor Guzmán que según mi aprehensión me atosiga. Quizá queriendo ordeñar las ubres de la madre del purgatorio sin haber parido, pero me contuve.
-oiga profe, señaló Pacheco- tengo que decirle la historia de dos amigos que son como si fueras mis hijos. Pero dígame si las paredes de esta casa tienen orejas, ¡jajajajaja!
-Uno no sabe, nunca se sabe, mejor hay que ser prudente.
-Con la muerte de Otto Morales- continuó Melaneo, con la de Mariana Pineda, y de Homero Hernández, y los Palmeros, la muerte de García Castro, de Sagrario Díaz. y las desapariciones, de la tragedia de Nizaíto, la muerte de Lalane José… en fin con los caídos con el coronel, los buscadores como carones en el río, en la embajada del imperio visa, con el propósito de lavarles las verijas a los yanquis, podrían ser utilizados como caza recompensas de jóvenes que piensan distintos a ellos. En caso de que hubiera una brecha para Cuba continuaba Melaneo, esos distintos, yo mismo me marchara a buscar la pensión que en capitalismo, me ha negado.
En la casa, doña Hilaria S. Bonilla, con las ventanas cubierta con un paño negro, y el invisible morado, je, je… gime en su pecho los disparos, que a mansalva recibiera el líder constitucionalista. Ofelia debo salir buscaré a Marcos aunque volar tenga, se levantó del sofá y dio un abrazo a Demetrio dándole un largo beso de 32 quilos. En lo que espero leeré estos tres capítulos que son bastantes cortos. La brisa entraba por una persiana que ella abriera con tales fines, y una ligera sin ser invitada cruzó los aleros de la casa. El fluido eléctrico no apareció en toda la tarde, y leyó con lámpara de gas.
En el liceo Juan Pablo Duarte, en el Simón Bolívar y en el Onésimo Jiménez, y en los otros centros escolares nocturnos de la ciudad capital, las movilizaciones, por la muerte del coronel de abril. Pero en los municipios del país teñían de negros la puerta principal de los cementerios. A Demetrio lo llevaron al cuarten de San Carlos acusado de ser el preconizador de la idea de luto en los camposantos. Les rompieron las ropas, golpearon los brazos.
Lo supe, dijo Ofelia, cuando acudí al colmado, a comprar velas y velones, me lo dijo don Salomón.
¡Qué hermosa se ha vuelto Ofelia dijo en silencio Salomón, viéndola sosegado. Tanto tiempo que no te veía me dijo. Le di la gracias, pero según mi aprehensión el se sentía ofendido. Luego de mirarme sin malicia me preguntó si había sabido de la muerte de Gregorio García Castro. ¿De qué Gregorio señor? Del periodista que fuera secretario del Doctor Balaguer en el exilio. En la José Contreras lo mataron, me quedé pensando. ¿Por qué me pregunta…? Me pareció que me miró intrigado. Entonces haciendo muñequitos en el papel de envolver que encima del mostrador había como un mantel, dijo-conocí a sus padres en un campo de la Vega, se llamaban Israel García, y Ana Dolores Castro. Fue siendo un joven todavía diputado y director de Radio Caribe. Yo no lo sabia, tampoco lo sospeché, Salomón, era un horcon, un esqueje económico y moral del movimiento revolucionario. En la búsqueda de los cambios. Era uno de los nuestros

colaboracion Mario Calvo Y el Blog Literatura y Politica de ARIAS



Con el Golpe de Estado el régimen democrático institucional y programático y -fuerzas populares crecían como verdolagas buscando el bienestar
social y colectivo, respeto por los derechos de la gente. De las libertantes democráticas.
Los militares golpistas tomaron medidas tales como apresamiento y persecución a los militantes del partido revolucionario dominicano. Militarizaron las ciudades principales del país. Declararon el estado de sitio y toque de queda. El gobierno aumentó los precios de los alimentos de primera necesidad. Declararon ilegal la lectura el profesor Bosch y así hicieron con la literatura llamada comunista.
El triunvirato pasaba por encima de los derechos adquiridos por los obreros de trabajadoras y trabajadores en todos los sentidos y niveles.
Era primero de mayo de 1964, las acciones de protestas aumentaron como en mallares, el cundeamor más que bejuco de batata, era una epidemia reacción en cadena. Pan de expresión cotidiana
-La burra no se dejó amarrar hoy-dijo el señor Nenito Figueroa, mi vecino, quien entró a llevarme unos cigarrillos que había enviado a comprar
¡.No es que no se deje. ¡Es que no se deja aparejar! Dije disimuladamente.
Los obreros emitían un comunicado dando el pésame a la muerte de la libertad estuprada, por los golpistas, era una nota de auto- condolencia.
Las protestas estudiantiles sonaban en la entrada y salida de cada ciudad del norte, del cibao central y del resto del país.
En las aulas, una monja que visitaba el penal, comentaba- los maestros calificaron el golpe de Estado, como salvaje, atropellante y misantrópico troglodita, imperialista e inhumano. El triunvirato nombró al cura católico Rogelio Bougart como secretario de Estado.
Lucio era hijo de un profesor que había sido policía, ahora impartía sociales en la escuela Padre García, donde su hijo hacía el octavo grado. El profesor defendía la actuaciones del gobierno en las Manaclas… pero Lucio las repudiaba... miró a los demás hermanos que escuchaban las diferencias... y fue cuando dijo sosegado lo que pasa Papi ... es que usted vive la represión más que la didáctica. La represión y el crímen, son propios de los gobiernos que usted siempre ha defendido y ha apoyado.
En diciembre de 1964 el Coronel Rafael Tomás Fernández Domínguez exiliado en España, consigue permiso por 72 horas y en el país, consigue que el Coronel Francisco Alberto Caamaño Deñó entre al movimiento Constitucionalista.
- Con un hijo del general Ludovino- había dicho su padre el general Fausto Caamaño a su hijo Francis… “puede ir donde él vaya...
Así se lo hizo conocer, después de ponerse de acuerdo Caamaño preguntó....y ¿Cuáles van a ser mis obligaciones?
-Bueno dijo--el coronel Fernández director de la Academia de las Carreras,--debes responderme por Belisario y por la policía.
--¡Coño, tú sabes lo que me pides!
--¡Sí!- seguiremos contigo y sin ti. Mas al terminar serás el jefe de policía en nuestro gobierno… decía el capitán Lorenzo Sención Silverio, que había dicho el coronel Fernández Domínguez.
a partir de ese encuentro en las márgenes del Río Isabela, el coronel Caamaño se interesó como por una empresa. Cuando el coronel Fernández D. se disponía asaltar el palacio con sólo 12 oficiales para de esa forma impedir el golpe de Estado llegaba al lugar- hallaba el grupo la esposa de un Ministro, quien dijo sin ambage por instrucciones del presidente, debía echar para atrás los planes previsto por no existir condiciones mínimas. Las caídas en las Manaclas de las guerrillas con el fusilamiento de Manolo y de sus compañeros… el 21 de diciembre del 1963 aumentó donde se el descontento la desconfianza ,y la rebeldía nacional en favor de el restablecimiento del orden democrático robado y conculcado por una mafia atracadora del poder.
Héctor Lachapelle Díaz, oficial egresado de la Academia Batalla de Las Carreras, en la primera promoción, para los días del Golpe del 25 de Septiembre, se convierte el puente entre el ejercito comprometidos con establecimiento del el poder usurpado…Frente al gobierno golpista.
Entre las causas que produjeron las energías, para la rebelión ocupando puesto de supremacía estaba la compañía por acciones, denominada Cantinas de policía nacional, con un capital autorizado de un millón de dollares a estas acciones estaban ligadas los contrabandistas muchos comerciantes afines con el gobierno de facto y seguidores de la oscuridad de las fuerzas que defendía y preconizaba el presidente Donald Reid Cabral, esas ocasiones denunciaron que a su juicio esas actividades motivantes eran l34 graduación
Otras cosas que motivaron al movimiento lidereado por el coronel Fernández Domínguez fueron, los propósitos de vender las empresas privadas las propiedades del Estado que habían sido del Tirano Rafael L. Trujillo. Esas acciones Lesivas involucraban millares de individuos la mayoría militares de alta graduación. El gobierno de los abuelos estaba en los bordes de los barrancos y no se había ido al profundo fondo porque los Senescales del imperio los agarraban por los breteles de la sucia solapa que los cubría.
Los partidos políticos acusaron a los abuelos, al abuelo mayor de querer quedarse en el poder del Estado. Es ahí donde nació la consigna de vuelta a la constitucionalidad...¨; sin elecciones...y restablecimiento de la Constitución de mil novecientos sesenta y tres. Ya lo habíamos dicho y repetimos que el coronel Fernández Domínguez ocupa como el Cid Campeador un cargo Diplomático en España agregamos que ese mismo gobierno que lo ex-patrio canceló a oficiales de su cofradía o afines al movimiento que encabezaba y dirigía mientras estuvo en la dirección de La Academia de las Carreras, entre otros: Capitán Héctor Lachapelle Díaz, Capitán Lorenzo Sención Silverio, asistente del fundador. EL Capitán A Quiroz Pérez y otros militares pasaron luego al movimiento y participaron en el levantamiento contra el Triunvirato.

colaboracion con Mario Calvo Román y su libro Reseña de un Constitucionalista.


Foto de la Juramentación del Triunvirato en 1962
Esas fuerzas camuflajehadas en la oscuridad, por los abuelos norteamericanos quienes hallaron mal que el gobierno del partido revolucionario dominicano, fuera un régimen incapaz de maltratar a la población civil. Era un gobierno que respetó las libertades públicas, con él se había rotos los platos de la corrupción y el tráfico de influencia. Don Juan Bosch no toleró la violación de la ley, siendo muy estricto en el cobro de los impuestos, por eso en 200 días y algo más, que los dejaron gobernar, pagó la deuda heredada de los gobiernos anteriores, y la que les debían a los empleados públicos, organizó la casa del gobierno, orientando el presupuesto de la república. Esas fuerzas oscuras fueron incontrolables incontrolantes, con la constitución promulgada por el gobierno perredeista y por su mentor el presidente. Se sintieron débiles y pálidas, cuando leyeron los literales y artículos referentes a la participación de los obreros, en las ganancias de las fábricas como un derecho obreril.
La palidez se hizo más notoria cuando analizaron la parte que habla del latifundio, y sobre todo por los méritos de la reforma agraria. Esas mismas oscuridades eran fortalezas del mal, con manos blancas retrógradas y Trujillistas. ¿No serían esas manos ordenaron la tragedia Palma Sola y de las Manaclas? ¿Dónde están gestando y perfeccionando la maquinaria de terror y muerte? ¿Cuál es el palpitar de la gente? ¿Cuál es el corazón de la historia? ¿Serían esas manos blancas de oscuras fuerzas, nietas de los Abuelitos del TIO SAM? ¿Cuántos de esos nietos eran funcionarios del contrabando? ¿Cuáles de esos… son mirados y cobran como patriotas, y para colmar el orgullo nacional como héroe de la patria? ¿A cuál grupo o sector de clase corresponden las manos estimuladoras de las conspiraciones? ¿Serían simplemente celos al mirar al presidente caminando en las aceras del Conde como un ciudadano común...humano encima de las calles... aledaña a la Puerta de la Misericordia ¿Estarían ahitos celosos constipados?... pero ¡por qué? !...por qué...? muy posible porque el botín ahora iba a parar a las manos de pueblos mediante los primarios servicios de educación, salud habitaciones populares en una palabra, le llegaba a las manos de los excluidos.
La luz de la linterna del nuevo presidente lo había cegados, la estatura de los individuos era un botón para la observación de los que deprimen y de los que lo elogian, pero ¿cuál era el tamaño del presidente? ?Los abuelos del entorno los conocían, sabían como era, tal vez les temían... Como la prensa hace crecer a los políticos…, con el presidente Bosch, esta fue una caldera, quisieron cocinar y molían su pensamiento y, luego lo servían en las noches sin lunas y de apagones. La prensa hace crecer a los políticos, mas El, no se inclinaba ante esos dioses engreídos muchos, proxenetas del tintero y el buró. No se inclinaba ante los abusos ni atropellos, tampoco en los abusos de abismos, no ovacionaba a los devastadores y depredadores de las virtudes ajenas… ni de valores enlodados lavados con la sangre de virtudes y honras ajenas, mucho menos ante los compadres de los bárbaros de invasores. Mas, auyama siempre parirá auyama, la que no.., mejor no pare. culebra evita los lazos ...no come gallinas babosas, ni cae en trampas hechas con manos imperialistas, ni con las oscuras manos de los abuelos ni ahijados, dueños de propiedades y de bienes de los humildes caídos en batallas cotidianas y que por temor al gobierno Bosch atisban como hurones acechan como hiena en los sanjones de la deshonra por temor a las leyes de la nueva constitución... les confisque y que les muerdan las orejas a la prosperidad aunque el “mar entrara al palacio de la república” como anduvo en las calles de Colombia, para ahogar en sangre al líder del movimiento de inclinación democrática liberal compañero Jorge Eliazar Gaitán en 1948. Y en 1954 en el derrocamiento de Jacobo Arbenz. El gobierno democrático había sido derrocado por las fuerzas trogloditas del pasado, el 25 del mes de septiembre de 1963. Parto doloroso para la nación adolorida, realizado por las manos asquerosas, por ser estas las mismas que mataron a Miguel Rodríguez Reyes, en un circuito de frecuencias de intereses, de centrífugas aliadas a fuerzas sociales y políticas, mortalmente enemigas del presidente de la república y del partido revolucionario dominicano.
Los industriales hacían antorchas, que ponían en el fondillo del gobierno para verlo saltar del barril de pólvora en que estaba sentado. Los abuelos del prado lo habían conectados a la mesa del poder a menos de dos meses de haberse juramentado Lo atosigaban para que definiera una política económica que les favoreciera. Eso mismo hicieron los empresarios. Un sector de la curia católica acusaba al presidente de tener amistades con fuerzas disociadoras y de darles facilidades a los comunistas. El gobierno perdía el control político. Esa columna de la iglesia católica en connivencia obvia, con las ya citadas fuerzas oscuras y cavernaria de la nación, terminaron movilizándose por el territorio nacional, con la llamada Cita de Reafirmación Cristiana que los conspiradores aprovecharon, hibridando las condiciones para el maldito parto del 25 de mes negro en el1963. Ningunas de estas acciones nacieron sin padre, tampoco eran nietas del Azar. Era geométricamente hija de largas cajas. Hijas de cálculos sumamente amamantadas y masajeadas acariciadas, pariendo operaciones matemáticas bajo procedimientos metódicos

sábado, 20 de febrero de 2010

pags. de Una noria en el Camino de Prof. Víctor Arias



palacio de la Penitenciaría Nacional de La Victoria, D. N.


Días después descubrí que mis muchachos se sentían bien cuando lo mencionaba por los apellidos de sus padres. O por sus nombres propios no por apaletivos molestosos muchas veces ofensivos pero en realidad no fue un descubrimiento, ya que conocía el valor socio pedagógico del hecho. Pero seguí aprendiendo uno por uno los nombres incluso de las madres. Recurso de mucha utilidad en el proceso enseñanza aprendizaje. Al niño travieso cuando lo llaman por su nombre y le pregunta por sus padres, la actitud es de cambios. Los de buen comportamiento los mantienen, en cambio cuando el maestro o la maestra emplea motes como por ejemplos- mira tu para ¿dónde crees que vas? ¡O escuchas mequetrefe! El alumno se hace más rebelde y enemigo hasta del entorno familiar.
Mi casa estuvo desde mi llegada a la escuela llena de visita, de la comunidad y de estudiantes de todos los niveles incluyendo universitario. Interactuando me movía entre los grupos de la sociedad urbana entre los grupos culturales, estuve en la sociedad mutualista, de cuando en cuando, iba hasta la puerta principal de la Penitenciaría Nacional. Llegué a compararla con una fábrica, pero no quise decir de qué… anduve las calles cortas del barrio policial, ningunas tenían nombres, se diferenciaban con el número ordinales, de primera, segunda… etcétera. Saludé a Samuel Reyes quien en principio no era del todo franco conmigo ni con mi esposa, pero que poco a poco fue entrando como los demás al ceno de mi núcleo familiar. Yo nunca quise dejarme llevar por los prejuicios, comprendía que era policía no reformista. Y as esposa Nereida Cruz Lendof, era maestro de sus hijos e hijas. Era Samuel el menor de los hermanos Reyes Rodríguez, de casi una decena de varones. Jugadores todos de pelota. Se le decía el Mateito Puerto platense.
En el receso, estuve en la dirección donde el profesor Guarionex Del Orbe y del Orbe decía que el presidente de la república era buen gobernante decía por ser un manejador de pedagogía de las imágenes. Ponía como ejemplo el caso del general Elías Wessin y Wessin, para que vea- decía- llamó al alto mando militar y le ordenó sentarlo ante las cámaras de televisión de canal oficial, aparentaba estar crucificado, amarrado con los brazos en el espaldar de una silla común frente a los televidentes…acusándole de conspirador impenitente. Esa actitud del presidente de la república ocurre luego que el general Wessin dice que un general deseaba asesinarlo.
Pero profesor-señala Calzado- eso no asegura ni aclara nada, no ofrece luz que nos manifieste cualidades de un buen gobernante, del que con tanto empeño usted habla… suspende la exposición para mirar al profesor Manuel Antonio Prenza, apodado Manolo, quien dejó caer una moneda, le guiñó un ojo a Ramón Antonio Quiñones, de apodo Negro, en ambos halló la sonrisa cónsonas con su parecer. Me miró pero me dí cuenta que creyó que mis apuestas estaban a su favor. Entre el director y el profesor del Orbe existía magníficas relaciones, empero las diferencias de criterios ideológicos eran kilométricas. Las de Manolo y de Negro maestros con una sola tanda eran buenas, además era nativos de La Victoria. Calzado aceptó como buena mi actitud, era un captador de relaciones públicas. No podía equivocarse con mi manera transparente de actuar.
Pasaron unos días comenzamos a conocer gentes, ibamos en la prima noche a la casa del director Juan Calzado de los Santos en la calle Vista Alegre # 12, ahí doña Gladys Sugilio, su esposa, nos trataba con afecto de viaja amistades. Ibamos a ver un capitulo de la novela Sombras Tenebrosas a las 7 y 30 de lunes a viernes. Doña Gladis y Calzado eran de la parte este del distrito nacional entre Vila faro y Mandinga, padres de Yeya, Raúl y de Jhonny. Guarionex vivía en la José Soriano no. 33, a escasas casa de la nuestras. Su esposa se llamaba Juana Frías, de color blanca sus venas eran azules, natural ambos de la Vega. Padres de Felipe, Víctor y de una de alrededor de 6 años. Todos fueron mis alumnos. Del Orbe había sido policía pero en el aula no era arbitrario.
Mi esposa era pariente de Amparo como también nosotros. La victoria tenía una población flotante y viajera. Algunos se iban quedando con el aire de Ozama y de Yuca y Tosa.
En clase con los niños de segundo, del primer nivel, pregunté a una niña… ¿dónde vive, Julia? En la Virgen. Uno de los parajes más cercano al conglomerado urbano.
-Yo – dijo Emilio- vivo en el Aguacate, pero no voy a esa escuela, porque ahí, no se da casi nada de clase.
-El conejo vive en primavera- manifestó, Rogelio, sin que se lo preguntaran.
-¡Profesor, profesor! Casi voceaba Carmelo, quiero decirles los nombres de los muchachos que vivimos en la Culata y en San Joaquín. No nos quedamos allá porque el trigo que allí cocinan no huele como el de aquí.
-Unjúuu, manifesté con picardía yo.
-¡Ansina es profe!
- Qué es eso de ansina…
-Carmelo se rió y dijo Sí,
-dime cómo lo cocinan aquí.
-¡Anja, Anja! Con recao, con ajo, picapica y con carbón y además lavan los platos. Aquí hacemos filas para comer. Nos sirven a todos los niños y a las muchachas.
- nosotros traemos “nutras cucharases” me quedé sorprendido por la forma de hacer la concordancia, y recordé las razones dije: son históricas, sociológicas y hasta económicas.
La Padre García, se nutría de escolares que se movían desde los más remotos lugares como Rancho Arriba, de Los Moreno, de la Ceiba, de la Culata, de la Caoba, de la Virgen San Joaquín, del Aguacate y de Mata de Mamón. De Rincón Dorado, de los Rojas Reventón, de siete, del Ocho y de Santana. La victoria es mucho más grande que provincias del lejano sur fronterizo.
En Primavera no había centro docente, ni en Santana, el siete, el Ocho y en Los Rojas, la población escolar era muy baja. Las casas esporádicas tenían un pequeño jardín o algunos patojos de saraguey o de guayabas palo de leche y jobobanes, brozas y basuras por el influjo de los cañaverales del central Ozama. Pero era tierra excelente, abundaban las lombrices en las raíces de los guayabos y del palo de leche. También a orilla de los triíllos y carriles, caminos reales, las sombras de altas matas de mangos de varias clases, era para bendecirlas.
Amparo encendió un cigarrillo, yo la miraba de soslayo, después le pregunté – ¿qué piensa de esta población? Que voy a decirte si en cualquier parte del universo, a esta hora, hay un niño llorando y otros jugando. Victimas de las muelas del latifundio, ahogado con y en su propio sudor. Con la cosecha de inocencia y propiciado por el imperialismo, han aprendido a ignorar, y la lámpara de la imaginación se les ha apagado. Y si la escuela no anda rápido oscura se quedarán. Exhaló el último aliento que le quedaba del cigarrillo, y continuó con mayor interés escuchando lo que le decía. Ella quiso interrogarme pero hacía rato que caminábamos a pies por carriles y triíllos, la noté cansada como lo estaba yo, entonces al llegar a una sombra, en la entrada de ir para la Caoba, le di la espalda y en una piedra rugosa me senté. Ella enumeró razones y consecuencias de las penurias e ignorancia que viven tantas gentes en los cinturones de las grandes capitales, en los contornos azucareros.
La Victoria es un pueblo maravilloso, eso pienso, cargado de energías físicas, moral y espiritual, podría encender todos los electro-domésticos de la casa. Yo sonreí, entonces, ella agregó- eh, qué es lo que estás dejando de decir, y eso dice. Ahora y quien sabe cuantas han sido las veces que no te he entendido. Hágame el favor de aclararme eso. Porque lo que he escuchado es imposible. Óigame comadre, en cada individuo existe un universo, duermen millones de libras de energías muy buenas, que podrían encender el cambio y trasladar su hacienda. Ennoblecer en realidad dejando la oscuridad que ha vivido por siglos impidiendo cual muralla opaca, los rayos luminosos del foco o eje de la toma de consciencia real de los entornos familiares, cabe la máxima… la unidad fortalece si nos uniéramos buscando recursos físicos romperíamos la referida muralla opaca, y si no… producir los agujeros para girando alrededor de otros y esos de otros de otros… generaríamos millones de toneladas de calorías que las generaciones dejamos escapar. No todos generan, esas calorías con idénticas intensidad, claro que existen las limitaciones, muchas son podridas, contaminantes ensuciadoras, las aristas del núcleo universal. Hay parásitas generadoras de fangosidades gelatinosas que son demoníacas. Unjú es bueno decir también, que existen las dificultades que hallamos en el medio, las trabas de las fuerzas sociales, las trabas de los intereses, algunas natas y otras artificiales, virus enviados por los enemigos de la autogestión. Mediante las inferencias entre las interconexiones cotidianas. Pienso dijo Amparo, que tiene muchas razones pero esos detalles, casi nadie los observa. Sonreí y fumaba oyéndolas. Me acomodé en la roca donde estaba. Podía desde allí ver las cristalinidad del agua de río, desee refrescar mis pies.
Las miradas de los paisanos se detuvieron en el edificio de la fortaleza, pensaron que era un viejo almacén propiedad de los Manzuetas, de los Adón, de los de la Cruz… quién lo diría… era del pueblo de la nación donde guardaban a la gente que rompía las normas y las leyes buenas costumbre. Estaba pintada de blanco. ¡Qué horror! Y que lastimero- dijo uno de los caminantes- que se detuvo a encender un cigarrillo con los fósforos de Amparo que volvía a fumar. Comencé a tirar virutas a la noria. ¿Qué mira que le parece horroroso? Al darse cuenta que el coronel Molina se acercaba, se marchó sin responder. Iba a decirme quizá el hombre devora al hombre, ha creado el terror para matar al hombre. Y no lo asusta lo humilla. Con las galletas ya abrigos de acero-piedra. Hierro y acero. Eso es lo que es lastimero, pudo haberme dicho. Es también horroroso apoderarse de sus bienes y propiedades luego de haberlo devorado. Con torturantes manojos de engañifas.
¡Ah carajo! si te lo iba a decir, desde que llegamos al puente, pero al pasar de Molina y la maestra Rosa Mabrano, su mujer, se me olvidó. Algo ha ocurrido el vientre de roca ese… que anoche trajeron 123 policías para fortalecer la seguridad del penal.
¿Cómo lo supo comadre? pregunté como un inocente e ingenuo sirviente.
-Lo supe por mi hermano que es uno de los responsables de la custodia del penal.
Esos infelices se convertirán en crisálidas que volaran como mariposas entraran por los ventanales de la libertad, y abrirán los corazones del pueblo así el tirano se arrodillará en los hormigueros con una piedra en la cabeza… ¡je, je, je!
- ¡la tiranía tiene mas vida que un gato?
-¡Pero no mas que un Pueblo?
- ¡Eso es cierto!
¿Y de la reelección qué me dice?
La historia la condenará, dijo Amparo y lanzó una piedrita a las aguas que parecían no moverse. Se dispuso a lavar el pañuelo blanco que estuvo usando durante todo el trayecto. La circunferencia que se hizo con la piedra lanzada. Entonces preguntó
¿Por qué se forman en el agua tranquilas esas ruedas, Víctor? Dímelo que desde niña me estuve preguntando, pero nadie me deja satisfecha.
- Esos círculos se forman con la caída de un cuerpo en las superficies de aguas sosegadas, charcos, estanques, lagunas… me contaron que en ese almacén llamado fortaleza, hay una piscina que la usan para hacer torturas diabólicas, introducen al preso como agarran un pollo por el cuello o por las alas para sacrificarlo, lo zabullen la cabeza llevando un collar metálico utilizan las frecuencias de esos círculos, como los de la chaquetita. Arrojan un acumulador energético, mejor dicho una batería de doce voltios o dos de seis produciéndose de inmediato la conversión de corriente DC a corriente AC. Los prisioneros, que como pollos están, bajo del agua del charco, si no hablan explotan como un torpedo navideño. Vi que desde sus ojos se desprendían dos hileras de lágrimas que circunvalaron todo su moreno rostro ovalado de mujer sensible, apasionada y revolucionaria.
-Ahí hay muchos hombres de grandes calibres y de quilates. Pero a quienes ellos van a torturar es a Maximiliano Gómez Horacio.
-¿Quién Maximiliano Gómez¡ preguntó esta vez avergonzada.
-Todo el mundo sabe que ese es el Moreno, le dije en tono didáctico y familiar mostré una sonrisa amplia. Cuentan que no lo han matado porque un padrino sin rostro protege.
-Ahora soy yo la sorprendida. Porque son muy pocos los días viviendo en el entorno ya conoces tantas cosas.
Me sorprendía porque por momentos me tuteaba y luego cambiaba con actitud de compadre y de comadre.
-Lo que sucede… que lo conocí cuando estando interno en la finca de Juan María García en la Catalina que se llevaron preso a Máximo Rodríguez, a Nininga Vásquez a Chito y Diógenes García. Ya tú vivía aquí con Papi, tu hermano. Pero, está bien así… permíteme preguntarte por dos personas que les prohibieron visitarme que deben ser amistades tuyas.
- ¡Amistades mías! Manifestó mientras exprimía el pañuelo que puso encima de la roca que se estaba calentando co el sol de las 11 de la mañana.
- Sí, son Pacheco y Hugo de la Rosa. Dicen apreciarte sin reservas.
- Pacheco no deja de visitarme tres veces a la semana. El y Hugo me informan de cosas que pasan por un filtro. Han creado la red de multiplicadores de la verdad.
- Pacheco es un individuo de mucho respeto. Dijo ella.
Creen que es el hombre sin cara, el padrino del Moreno. Lo escuché que dijo a mi mujer, que era oriundo de Santiago de los Caballeros.
¿Cuál es el interés que el tiene contigo? ¿No crees que podría ser un infiltrado?
Claro en dos ocasiones advertí eso que me ha tuteado aunque recoge las expresiones de inmediato.
¿Cuando conociste al señor Pacheco?
-Era Sábado, Senin lo acompañaba yo cruzaba por los Tanos iba sin rumbo fijo quizá, me llamaron y fui, conversaban de asuntos prohibidos, en esa circunstancia le conocí fueron muy amable se lo agradecí.
-¿Pero para qué te llamaron?
-¡Ya te lo dije querían conocerme en la cárcel está el mismo reportaje de mi persona que el de la inspección. Las gentes de la seguridad del Estado, forman una red de información muy poderosa, deseaba tratarme brindarme un trago. No quise sentarme ni beber. El viejo leía el cristo de la libertad, me preguntó si lo conocía y le respondí que era una basurita comparada con La mañosa el me miró y no se si escupió por lo que dije, o era por maña, de fumador. Le dije que no era en contra ni del libro ni del autor, sino a favor de la verdad. Es buena pero para compararla… no puede ser con los libros del profesor Don Juan Bosch. Son libros originales… al siguiente día me visitaron. Hugo dijo que respetaba y apreciaba al señor Pacheco como a un abuelo, también dijo ser amigo de Papi y de ti.
La verdadera familia de Senin es su abuela de nombre Linda Cuevas, natural de Neiva, a la que yo quiero, por el parecido que lleva con tía Juana Arias, la mamá de Danilo Gómez el que vive en Los Llanos de Pérez. ¿Verdad que se parecen?
-Sólo la miré, produje un movimiento con la cabeza.
-Con qué dejo eso de mí, cuando está ebrio me enamora y lo hace sin importarle donde se halle. Pero oye Arias de quien debe cuidarte es de Elías y del Luis Martínez, (Chino).
-Te lo agradezco. Le dije dejando que viera en las blancuras de ojos pardos. Y besándola dulcemente en las mejillas.
--Finalmente ella dijo—debemos cuidarnos de los alumnos y de los familiares de estos. Vámonos.
La vivienda en la calle José Soriano, era frecuentada por alumnos de todos los niveles, por todos los sectores y castas de la comunidad de la Victoria. Yo le daba respuesta a las inquietudes de los que me solicitaban ayuda. La presencia diaria de tantas personas había roto la costumbre y manera de los usos familiares de mi esposa, mi madre Doña Daniela Arias, proporcionó una caja con alimentos para sobrevivir por los tres meses que el Estado dura sin pagarles a los maestros cuando ingresan al sistema. Pero por las visitas de que estábamos recibiendo los referidos víveres no llegaron a los primeros 23 días.
El miércoles de ceniza en horas de la tarde, recibimos la grata visita de los señores Mario Calvo Román y de David Ortega López, enfermero y dentista respectivamente. Miembros de la comisión ejecutiva del Partido Revolucionario Dominicano.
-Buena tarde profesor- saludaron con afectos.
-buenas tardes señores, pasen y siéntense respondí.
David manifestó que para ellos era de muchas simpatías estar conociendo a nuestra familia. Es de enojo y de malestar que acontezcan casos como los sucedidos con las autoridades de educación. Hemos vivido y ofrecemos nuestros compromisos por eso estamos por aquí trayéndoles la solidaridad que en estos casos ameritan. Les damos la bienvenida. Además dijo el señor Calvo, que estamos a su servicio, en lo que modestamente podamos. Elvira estaba en la cocina colando café para brindarles a los visitantes, el olor saciaba la esperanza de tomarlo, abría el apetito a los fumadores desde antes de saborearlos.
-Buenas tarde dijo Amparo que venía a traer a Kleber que se lo había llevado para donde Nereida la esposa de Samuel Reyes. Si interrumpo excúsame y si no también. Llevó al niño y se lo entregó a Luz Vargas hija de Polín tío de Elvira.
Mario hablaba conmigo, y al ver a Amparo, dijo Pase usted damisela. Mientras que David con aire de hombre de corrida manifestó- “muchacha bonita al pasar la barca, no paga dinero” Nos reímos.

martes, 16 de febrero de 2010

páginas de MI ABUELO ES UN CIMARRON DE Víctor Arias



Foto de Evaristo y su hija Rosa, ejemplo verdadero de Raíces Cimarronas.

Del nombre no recuerdo pero pudo ser Francisca, y su hijo José. Pudo ser Dolores y su nieta Andrea, a la que le cercenaron un ceno porque alimentaba una niña miulat, sin permiso del amo. También cortaron los dos brazos a la hija de Mercedes porque quemó, con su plancha de leña, el blanco mantel, que el amo le había traído de Madrid. Pero esos hechos se suman a los que hicieron en la ruta de la Casa de los Esclavos, desde la Isla Gorée allá en Senegal.
--Pero bueno Juan de la Paz, es que ya se agotó la noria, que no habla más que de cosas dolorosas. El olor a carne quemada entra a mi habitación cuando usted, inicia el desfile de aquellas desgracias, de la compra y embarque de nuestra gente. La desolación y el temor… usted lo convierte en ronde en nuestro entorno. Mister Paz, posee el don de darle movimientos a las cosas que descansan en el sepulcro de la historia, yo se que es bueno que las generaciones, que vendrán después de nosotros, deben conocer las acciones negativas que hicieron a nuestra familia sólo por tener la piel oscura, por no tener cabellos rubios, lisos, sin retorcijos y la piel blancas, se que deben conocer la lengua y creencia de sus raíces. Oiga Juan de la Paz, vio el conuquito que está haciendo Varito, es enorme la belleza del crecimiento del maíz, en los primeros ocho días, después de nacer, y cuando como púber comienza a mazorcar, ¿verdad que sí, Mister Paz?
Yo no la oía, no porque me había muerto, el 14, de un mes cualquiera del 1949, sino que estaba durmiendo, sin embargo Gelo… seguía viéndome como diosa mandinga que era, amante de las corrientes de los abuelos. Mi mujer nunca estuvo en fiesta de blanco tampoco ningunos de los miembros de nuestras parentelas… éramos prejuiciosos en término racial. Pero en verdad Gelo estuvo en su fiesta, nunca perdió un episodio de las fiestas a San Jorge, o a San Ignacio. Me gustaba verla en los albores de las festividades de Santa Ana y de santa Lucía, ella decía ser parientes de Yemayá y de belie Belcan el mismo San Miguel, pero, en la imagen de los blancos que destruyeron nuestra raza. Así lo llamaban en la amalgamaba de nuestra creencia, la gente le llama las 21 divisiones. Mucho se atreven a nombrarlo, Belie el brujo. Esa manifestación ama el color verde, no el rojo como muchos confundidos creen. En caso de necesidad lo usa, es un fumador de túbano y bebedor ron blanco. Le gusta laborar con los loases del barón del cementerio, usando los muertos molestosos, le agrada bailar metido en una silla en medio de los balaustres de una mecedora y lo hace en un solo pie.
Tampoco yo estuve en fiesta de congos, ni palos y ni atabales. Ella nunca manejó accesorios Yorubas, como caracoles, ni argollas, ni collares de granos de frutas secas o con otras apendejadas propias de los Locumí. Era una manifestación viviente de alma pura, de piel como las noches, de dientes blancos, partera. Me llegó a decir que cada persona se identifica con su pasado, y es una ficha predeterminada. Practicó la adivinación para ayudar no para beneficiarse. Decía que su capacidad se la había enviado dios llamado Mulukú dios de sus bisabuelos. Ella nunca creyó que mulukú convirtiera a los monos en hombres y a las monas en mujer, ni que habían salido de un hoyo redondito, como decían los cuentos de la creación. Siempre Mister Paz me contó que la tierra no había sido creada por nadie. Pero vivía muy disgustado por el atrevimiento de algunos cazadores de información carentes de datos propios, que decían que “África carecía de Historia” un “pueblo sin historia” pero no se cómo estos blancos son tan descarados porque los restos que aparecieron en los años del 1924, ya se les olvidó que fue en el continente de las devastaciones ecuménicas. Pero mister paz era un individuo tan averiguador de las cosas que tenían que ver con su pasado que decía que seguimos los negros siendo puente entre las culturas milenarias y los eslabones perdidos, eso aunque el me lo explicó lo comprendí muy poco o casi nada. Creo que se refería al nexo que siempre se ha creído entre nuestros antepasados, la herencia cultural genéticamente hablando, -África fue uno, me dijo un día- de los más importantes focos de cultura PRE homínido
Otras cosas en la que Mister Paz no creyó fue la leyenda del Maka que los abuelos le contaban que había un hombre tan fuerte que el apetito era superior a treinta hombres, para satisfacer su hambre se comía la carne de 12 vacas y 36 cerdos, era una bestia; secaba los arroyos donde bebía. ¡Je, je, je, j!
Decía mister Paz, que había dos gemelas muy hermosas, morena como un caldero, la piel del lado izquierdo del cuerpo de Herasquina, se le ponía verde, y a Herasconia lo mismo pero del derecho tirando a ébano brilloso, el parecido era tal que no se sabia cual era Herasconia… a quien se le atribuía capacidad de quemar todo lo que tocaba con la mano derecha. Contaban que en la tarde ambas hermanas dormían encima de dos ramas del árbol llamado Kampuche, permaneciendo allí hasta creerse amada por los misterios de la naturaleza. Oiga Gelo, le dije cuando despierto estuve, a esas muchachas la gente les temían cuando sufrían los cambios melaminosos. Porque en algunas circunstancias nocturnas se convertían en sólo una. Esos cambios no eran comunes en nuestra raza. Lo que si había muchas creencias. Fijate, que una familia tenía en su casa un muñeco con dos cabezas, el cuerpo era de un gallo grande, tan enorme como un ovejo, la fantasía era tan exagerada que cuando una mujer tenia lo que hoy se conoce como la madre, corrían donde los dueños del fantasma a pedirle curación. Y lo grande de eso era que, de allí salían sin lo que decían haber tenido. Me causa risas y al mismo tiempo tristeza por igual. Pero Gelo los pueblos de raíces tienen prejuicios místicos, complejos. Aunque te lo conté en otra ocasión, Mister Paz, te recordaré que le pasó a mi hermano Cirilo que vivía en una cerca llamada el Guayo, aquella que parece un viejito con barbas negras sentado en una piedra, se había llevado entonces una muchacha de catorce años, según Cirilo sólo para que le lavara los pies cosa muy socorrida en esos días de invasiones, su señora se dio cuenta, pero continuó sirviéndole como esposa. La mamá de Lorenza lo supo y creyó que era una puñalada que Cirilo había clavado por la espalda a su hija Encha, como les decían a la tranquila esposa. El asunto Juan de la Paz, es que la Sorda, apodo o nombre, o lo que fuera, de la madre de Encha, le advirtió a Cirilo, que si no dejaba la Muchacha, que como concubina tenia, pasaría el río Bajabonico a pie, porque el Diablo le sabría dondequiera, donde estuviera y en todas las cosas que viera. Cirilo escupió en las sombras de su suegra. Estando sentado en esa mecedora Haragana del viejo Gregorio, me dijo me voy que casi anochece y estoy amenazado de dormir con la diabla. Me reí por las cosas del Sordo como ya le decíamos a Cirilo. …y no tengo ganas de pleito con esas energías. ¡Adiós hermana! 15 días después me contó que entrando a la casa de la Muchacha, para que le lavara los pies, tuvo cinco grandes batallas con una jaiba cirica, luego con tres congos saltarines, con grandes cachos parecían sargentos invasores, del tamaño León muestro hermano menor, el asunto que me contó que para entrar a la casa de Beatriz, fue cuando le cortó tres patas a la Jaiba Cirica que con cuerpo de Ganso le fue encima. ¡Je, je, je! En la mañana cuando Cirilo llegó a la casa de la suegra para decirle que había tenido pleito con el Diablo lo primero que vio fue a la Sorda curándose una mano y el dedo intermedio del pie derecho. Tú me lo había contado, no importa, porque, es cuestión de tiempo.
***±**
3 de Septiembre 1949
La cocina estaba saturada de cazas velorios, en el patio una legión de gentes de los pueblos cercanos a Guanábano, en el potrerito del frente de la vivienda, potrillos, saleos y ternerillos, se comportaban con características de condolencias. En el gallinero canturriaban los pollos y las polluelas en el suelo picoteaban su aparente disimulo.
Dentro de la vivienda, en medio del salón, cuatro sillas de guano y de madera sostenían el ataúd donde yacía el cuerpo sin vida de mi Marido Juan de la Paz. Desde la tres de la madrugada de ese tres de Septiembre.
Dispusimos de lonas para simular tiendas de campaña, la gente se fue aglomerando sin preocupaciones mayores. El olor a café colado andaba dentro los conucos y en las colindancias de fincas y de potreros. Había muerto un Patriarca de los fundadores de Bajabonico Y de Guanábano. Tres horas luego de volver del cementerio quedaron los primos y los más cercanos por líneas genealógicas. Esa noche permanecieron hasta el otro día los hijos y hermanos de Román García y la señora Lantigua Disla, entre otros, Sixto y Bailón lo mismo que la señora Sención, madre de Rita, y de José Medina. Así cruzamos el novenario, en compañía de los primos Manuel, Felicita, Balvino, Vicenta, Irenita Medina, lo que nunca desenvolvió, el difunto Juan de la Paz Medina, por qué les decían los patuses a los familiares de Juan Domingo Silverio, pariente de Juanico, y medinitas a los hermanos del señor Manuel Medina, Los Patuses eran descendientes, decía, el abuelo de Mister Paz, de un gorila guerrero Lucumí, salido de Nigeria que sobrepasaban los 23 millones que hablaba esa lengua. Se rifaban la frontera con los Boroguses que entre ellos se conocían como los Bariabitas con los Borguinos pero los patuses en verdad eran de pura sepa Ebiranios primos en líneas maternas de los igalinos sureños. Eran Yorubitas traído desde el suroeste Nigeriano. El mismo tatara abuelo de los Medinita era un Yoruba pero de Benin y de un pueblo llamado Togula, cruzaron algunos a España desde Sierra Leona en los años 1489, después con la compra y venta de muchachas y muchachos de cuerpos limpios inmaculados fueron a parar a la furnia de Brasil y de Venezuela. El papá del abuelo de Juan Domingo el patú menor, le decían Oduduwá, según papá Juanico era un líder militar de un ejercito invasor ligado a los pueblos la Meca, Egipto en los limite Nigeriano…